En julio de 2009, una máquina de una lavandería situada en calle Santiago del Estero al 1.400 estalló, debido a un desperfecto mecánico, y les causó lesiones mortales a cuatro empleados: Javier Lizárraga, Carlos Hansen, Lucía Pérez y Mariana Raspari. El dueño del local, René Auvieux, fue detenido, aunque recuperó la libertad pocos meses después. Ayer, familiares de la víctima reclamaron justicia ante Tribunales.
Reclamo por un estallido trágico
LA GACETA / ANALIA JARAMILLO